Hay oficios que se estudian y hay otros que se respiran desde pequeño, que se cuelan por debajo de la puerta del taller y ya nunca te abandonan. Para Meré Carmona Montilla, el parquet no fue una elección: fue el aire que respiró desde la cuna.
Continuador de una empresa familiar fundada por su padre, creció ligado al mundo de la instalación, absorbiendo desde muy joven la exigencia de un oficio que no admite atajos. Sus primeros años profesionales los pasó trabajando para otras empresas en Barcelona, donde consolidó experiencia y criterio.
Hoy, junto a su hermano Manuel, ha redefinido completamente la orientación de HM Parquets, enfocándose en trabajos de alto nivel donde el oficio, la técnica y el detalle marcan la diferencia. Lo que realmente le apasiona es trabajar la madera en su máxima expresión.
Su perfil destaca especialmente en el desarrollo de nuevas técnicas de corte y montaje, abordando geometrías complejas con una precisión que pocos igualan. Domina la restauración de suelos históricos, entendiendo cómo se trabajaba la madera hace casi un siglo y adaptando esos procesos al presente.
En el taller de HM Parquets conviven productos de distintas marcas, siempre con total independencia de criterio. Meré prueba, compara y evalúa sin favoritismos. Esa honestidad técnica es enormemente valiosa para Rubio Monocoat Ibérica, que recoge sus aportaciones para perfeccionar nuestros acabados a base de aceites naturales monocapa. Y cuando aplica, sigue estrictamente las pautas que marca cada fabricante, porque sabe que ahí reside la garantía del resultado.
Porque cuando el trabajo deja de ser rutina y se convierte en vocación, el resultado siempre está un paso por encima.